Pasados un par de días desde el anuncio de su muerte, y con la cabeza más fría, creo que es un buen momento para reflexionar qué incidencia tuvo Steve Jobs, no sobre la tecnología en general —que de eso se han vertido océanos de tinta y mensajes electrónicos— sino en el mundillo del cual más hablamos en este blog: el de la tecnología creativa, el software de Diseño, el mundo audiovisual, las artes gráficas y la publicidad…

Y entonces estaríamos hablando de una influencia no grande, sino crucial. Permitidme citar sólo algunas cosas de las innumerable cosas en las que fue una figura clave en nuestro sector…




¿Sería hoy Adobe la misma si no fuera por él?

Los propios fundadores de Adobe reconocen el papel vital que desempeñó cuando Jobs decidió invertir 2,5 millones de dólares de Apple en Adobe, animándoles a que desarrollaran la tecnología Postscript, que a la postre dio como fruto la impresora LaserWriter, pero que aún hoy vive en cosas como el PDF y programas como Illustrator.

Cabe recordar que Jobs implementó Postscript en la interfaz gráfica del ordenador NeXt, y también Quartz (el primer motor gráfico 2D de Mac OS X) está basada en él.

Los fundadores de Adobe Chuck Geschke y John Warnock, hablando con Steve Jobs

Gracias a ese apoyo clave, Adobe lideró la revolución del diseño por ordenador. Eso no lo digo yo, lo dicen en su propio blog oficial los fundadores de Adobe. Más allá de la guerra reciente por la divergencia con Flash, Adobe y Apple fueron casi siempre aliados estratégicos, y esa relación la inició Jobs.


El mundo de la autoedición y las artes gráficas vivió una revolución

El fundador de Apple cuenta en su ya legendario discurso de Stanford cómo, debido a haber aprendido caligrafía en unas clases de la universidad, había llegado a amar la buena tipografía. Eso hizo que se empeñara en que los ingenieros llegaran a implantar tipos de letra “bonitos” en el Macintosh.

Además de la visión de usar una interfaz gráfica basada en lo que vieron en Xerox PARC, el equipo del Macintosh añadió muchísimas cosas que no existían. La propia Xerox recibió acciones de Apple como compensación por dejarles ver sus tecnologías, y de hecho no tenía tanto interés en desarrollarlas. Así que realmente el mito de que “robaron” muchas de esas innovaciones es más una exageración que otra cosa. Ahí están Internet y las hemerotecas para el que quiera documentarse.

El caso es que, gracias a tener un ordenador con sistema operativo gráfico asequible, con tipos de letra gráficos implementados en él, y a la conjunción con el Postscript de Adobe y al programa Pagemaker (del cual hereda InDesign bastante más cosas de lo que la gente conoce), la forma de componer páginas y anuncios cambió para siempre.

El Mac original fue obra de todo un equipo, pero Jobs influyó mucho en su tecnología de Tipos de letra, entre otras cosas

Dan Margulis, conocido por sus libros de retoque de color para preimpresión, admite que sin Jobs, es posible que las tecnologías que usamos para crear por ordenador estuvieran cinco o diez años por detrás de cómo están ahora (véase el post en Google Plus con su artículo en inglés).



Fue mecenas de una publicidad diferente

El mundo publicitario siempre ha tenido como mítico el spot de “1984″ de lanzamiento del Macintosh, como posiblemente, el mejor anuncio de la historia. Un riesgo grande, ya que era una publicidad carísima, y se iba a emitir sólo una vez encima…

Como menciona el creativo Lee Clow en el documental “Art&Copy”, la junta directiva de Apple no quería saber nada de aquel dispendio tan loco. Fue gracias a que Jobs y Wozniak financiaron de su bolsillo la producción, porque querían “romper moldes” en la manera de anunciar el producto, que aquello se convirtió en el hito que hoy se estudia en todas las Escuelas de Marketing y Publicidad del mundo. Sin contar que la personalidad perfeccionista de Jobs hizo que sin duda muchos detalles de ese anuncio llevaran su impronta.

Pero más aún fue una publicidad de marcado carácter personal la campaña de 1997 “Think Different”, en la que consigue transmitir, no sólo la idea de que es bueno pertenecer a una minoría que piensa de otra manera, sino ser una auténtica campaña de “marketing interno”, motivando a los propios empleados de la empresa a luchar por un ideal, el de crear los mejores productos para los que piensan de forma original y distinta al resto.

Pocas campañas habrán transmitido como esta los valores de una empresa, de forma que conecten a todos: fundador, empleados, y usuarios, en una misma visión.

Steve Jobs, en esta imagen que es un tributo a la campaña de “Think Different”; porque el también “pensaba diferente”…

Y podríamos hablar de cómo muchas estéticas y tipos de mensaje que se han visto en anuncios de Apple, y que se han ido copiando hasta decir basta. Mérito que no es de Jobs únicamente, pero como dice Lee Clow, es fundamental contar con empresarios que creen en asumir riesgos a la hora de anunciarse.



Incluso el mundo audiovisual tiene su pequeña deuda con él

Aunque no era un hombre de lo audiovisual de por sí, tuvo un par de contribuciones importantes.

Por un lado Píxar, empresa que compró a George Lucas, y que revolucionó el mundo del cine con el primer largometraje 3D, “Toy Story”. Es totalmente cierto que Jobs no contribuyó mucho a la creatividad de esas películas (en la primera algo sí), y que el genio creativo fue John Lasseter.

Pero no es menos cierto que Jobs tuvo que sostener económicamente años y años la empresa, perdiendo de su bolsillo millones de dólares cada uno de ellos, y sin perder la fe en que podrían tener su lugar. Sin ese apoyo financiero y mecenazgo, Pixar quizá no habría existido como la conocemos, y quizá Lasseter tuviera que haberse ido a Disney a trabajar.

Y cuando Disney vio el potencial de hacer dinero de Pixar, enseguida quiso hacerse con el control de muchas cosas, incluso llevarse gran parte del pastel del merchandising. Steve Jobs en su faceta de negociador implacable, consiguió que Pixar tuviera una retribución más justa, y contribuyó así a que la productora mantuviera su independencia de Disney durante muchos años; lo cual permitió a los creativos de Pixar hacer su labor sin tantas trabas como hubieran tenido, hasta ganarse su reputación y estatus actuales.

Catmull, Jobs y Lasseter, cada uno en su ámbito: técnico, empresarial y creativo, hicieron de Pixar lo que es hoy

Muchos afirman que Disney sin Pixar se hubiera hundido, no sabemos, tal vez. Pero Pixar sin Jobs, definitivamente no hubiera alcanzado a ser la potencia cinematográfica que es hoy.

Y no hablemos de la visión de Jobs del “Desktop Video”, que a través de software primero básico como iMovie, y luego más profesional como Final Cut, ha premitido a una nueva generación de potenciales productores de contenidos audiovisuales, aprender y crecer en ese mundillo. Aún hace pocos días vi la página web de un chico estadounidense que dio sus primeros pasos con su iMac grabándose a sí mismo, y unos años más tarde llegó a montar una empresa de vídeo junto con su hermano. Y como este seguro hay cientos de casos.

Jobs siempre fue partidario de ver cuándo y dónde llevar tecnologías que otros sólo veían útiles para profesionales, hacia ese gran público. Haciéndolo, demostraba implícitamente tener mucha fe en la capacidad creativa de las personas.

Una fe en que, cualquiera, como él, empezando en un garaje, o en la habitación de su casa, o en cualquier parte, podría hacer algo significativo: claro, si tiene herramientas que se lo faciliten, en vez de ser un estorbo en su camino hacia la creación.



Y ya no hablaremos de iPod, iPad ni iPhone…

No, no hace falta decir nada más, nada de lo que Apple ha logrado recientemente y que ha agitado a la industria de la tecnología, o que ha hecho evolucionar más rápido la distribución de contenidos hacia formatos digitales.

Con tan sólo una cosa de las que hemos dicho en la que participó, Steve Jobs ya sería una persona relevante. Pero el hecho de que tuviera influencia directa o indirecta en tantos ámbitos lo convierte en una figura extraordinaria. Pocas personas han tenido la oportunidad de poner “su marca” en tal cantidad de cosas durante su vida.

Algunos dirán suerte, o estar en el lugar adecuado en el momento debido. Para los que creemos que la suerte se puede hacer estar más de tu lado exponiéndote a las oportunidades, teniendo la visión de saber qué tiene potencial, y trabajando duro en ello, eso nos suena más a bobada, y de las gordas.

Como dice Guy Kawasaki en el documental “Welcome to Macintosh”. “Se puede tener suerte una vez. Pero cuando tienes dos, tres, cuatro veces [éxito], eso no es suerte”. Eso se llama genialidad.

Muchas gracias Steve por aportarnos todo eso a este mundillo nuestro. Nos permitimos poner un vídeo final de Tributo con la banda sonora del anuncio “Think Different”

Y desde este post nos unimos a contribuir a que la gente conozca mejor sus logros; que bueno, sus muchos defectos (que los tenía), pues eso se lo dejaremos a los biógrafos, que los ha tenido y ni qué decir que los habrá en adelante y muchos… Nosotros finalizamos este post con una despedida “estilo Twitter”, diciendo:

#ThankYouSteve



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